Pequeñas flores, pequeñas maravillas… ¿Alguna vez imaginaste un prado secreto lleno de diminutos tesoros de color?
Estas flores de madera, cuidadosamente pintadas a mano, invitan al juego libre y a la creación de mini mundos llenos de fantasía y naturaleza. Sus delicadas formas y la armonía de sus colores despiertan la curiosidad natural y animan a los niños y niñas a explorar, clasificar, combinar y crear sus propias historias.
¿Se convertirán en un jardín primaveral repleto de vida? ¿En ramos para un mercado imaginario? ¿O simplemente en pequeñas piezas irresistibles para sostener, ordenar y jugar una y otra vez?
De inspiración Waldorf y elaboradas con mimo, son piezas abiertas y versátiles que acompañan el juego simbólico, estimulan la creatividad y favorecen el desarrollo de la motricidad fina a través de la manipulación consciente y sensorial.
Ideales para:
- Crear escenarios naturales y estaciones.
- Complementar mesas sensoriales y mini mundos.
- Fomentar la imaginación y la narrativa.
- Clasificar, ordenar y combinar por formas y colores.
Incluye: 18 piezas de diversas formas y tamaños.
Pequeñas en tamaño, enormes en posibilidades.
