El juego simbólico es una puerta abierta a la autonomía, la creatividad y el aprendizaje significativo.
Estas frutas de madera pintadas a mano invitan a los niños y niñas a explorar un mundo lleno de colores vibrantes y formas sugerentes. Desde pequeñas bayas redondeadas hasta cítricos luminosos, cada pieza anima a combinar, clasificar, intercambiar y crear historias propias, fomentando el juego libre de forma natural.
¿Se convertirán en ingredientes para una cocina imaginaria? ¿En productos frescos para un mercado lleno de vida? ¿O en piezas perfectas para agrupar por colores, tamaños y formas?
De inspiración Waldorf y elaboradas con mimo, son elementos abiertos y versátiles que acompañan la creación de mini mundos, estimulan la creatividad y favorecen el desarrollo de la motricidad fina, el lenguaje y el pensamiento lógico a través de la manipulación y la experimentación.
Ideales para:
- Juegos simbólicos como cocinitas y mercados.
- Clasificar por colores, formas y tamaños.
- Complementar mesas sensoriales y mini mundos.
- Fomentar la imaginación, la narrativa y la autonomía.
Incluye: 12 piezas de diversas formas, con alturas que van desde los 18 mm hasta los 38 mm.
Pequeñas en tamaño, enormes en posibilidades.
