El juego simbólico transforma lo cotidiano en una experiencia llena de aprendizaje y creatividad.
Estas verduras de madera pintadas a mano llevan la cosecha más fresca del huerto directamente al espacio de juego. Zanahorias crujientes, tomates redondos y verduras de hoja invitan a cortar, clasificar, combinar y preparar todo tipo de recetas imaginarias, fomentando el juego libre de forma natural.
¿Será un día ajetreado en el mercado? ¿Una comida especial en familia? ¿O una cocina donde experimentar, mezclar y descubrir nuevos sabores imaginarios?
De inspiración Waldorf y elaboradas con mimo, son piezas abiertas y versátiles que acompañan la creación de mini mundos, estimulan la creatividad y favorecen el desarrollo de la motricidad fina, el lenguaje y la autonomía a través de la manipulación y la interacción.
Ideales para:
- Juegos simbólicos como cocinitas y mercados.
- Clasificar por formas, colores y tamaños.
- Complementar mesas sensoriales y mini mundos.
- Fomentar la imaginación, la narrativa y el juego cooperativo.
Incluye: 12 piezas de diferentes formas, con alturas que van desde los 12 mm hasta los 40 mm.
Pequeñas en tamaño, llenas de sabor y posibilidades.